El mundo del fútbol se detuvo este fin de semana para acompañar a Lionel Messi en uno de los momentos más duros de su vida. Jorge Horacio Messi, padre, representante y pilar fundamental del ocho veces Balón de Oro, falleció a los 68 años en la madrugada del sábado 8 de agosto de 2026 en el Sanatorio Centro de Rosario, Argentina, tras una larga enfermedad. La noticia, confirmada por la familia y el propio sanatorio, generó una ola de mensajes de condolencias desde todos los rincones del deporte.
Lionel, quien se encontraba en Miami con el Inter Miami, viajó de inmediato a su ciudad natal. Acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos, aterrizó el sábado por la noche en el aeropuerto de Rosario en un vuelo privado. El domingo 9 de agosto, en una ceremonia íntima y estrictamente privada en el cementerio El Prado de Pérez, vecino a Rosario, el capitán de la selección argentina se despidió de su padre rodeado de su familia más cercana: su madre Celia Cuccittini y sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol. Fuentes cercanas a la familia describieron el momento como de profundo silencio y emoción. Messi no emitió declaraciones públicas, pero quienes lo conocen saben que la relación con Jorge era mucho más que profesional: era el hombre cuya aprobación buscaba después de cada partido desde que era niño.
“Siempre necesité la aprobación de mi papá, desde chico. Después de cada partido le preguntaba qué le había parecido cómo había jugado”, había confesado Messi en entrevistas anteriores. Esa frase, repetida en estos días, resume el vínculo indestructible entre ambos. Jorge no solo fue el primero en entrenarlo en los potreros de Rosario y el que luchó para que recibiera el tratamiento hormonal que le permitió crecer; también lo acompañó a Barcelona a los 13 años, se convirtió en su agente y negoció los contratos que marcaron una era. Fue el sostén silencioso detrás de cada título, cada Ballón de Oro y el Mundial de Qatar 2022.
La reacción del mundo deportivo fue inmediata y unánime. Newell’s Old Boys, el club de la infancia de Lionel y del que Jorge era hincha declarado, fue de los primeros en pronunciarse: “Despedimos con profundo dolor y pesar a Jorge Messi… el sostén y la persona que apuntaló con visión, rigor y afecto la carrera del mejor jugador de todos los tiempos”. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado firmado por su presidente Claudio Tapia: “Acompañamos a toda la familia en este duro momento y le enviamos nuestro más sentido, cálido y afectuoso abrazo. ¡Fuerza!”. Se decretó un minuto de silencio en todos los partidos del fútbol argentino del fin de semana.
Desde Europa, el FC Barcelona, club donde Messi se consagró, y el Real Madrid enviaron mensajes de apoyo. La CONMEBOL también se sumó: “Con respeto y afecto por Lionel”. En la selección argentina, los compañeros no tardaron en mostrar su cercanía. Leandro Paredes declaró: “Seguramente le hará bien que estemos ahí”. Rodrigo De Paul, tras marcar un gol con el Atlético de Madrid, se quitó la camiseta para revelar debajo la número 10 de Messi como homenaje. En redes sociales, figuras como Cristiano Ronaldo, Neymar, Luis Suárez y decenas de leyendas del balompié enviaron mensajes de fuerza a “Leo y su familia”.
Inter Miami, el actual club de Messi, confirmó que el delantero no estaría disponible para los próximos compromisos mientras se encuentra con los suyos. La afición rosarina se acercó al cementerio para dejar flores y carteles con frases como “Fuerza, Leo, te queremos” y “Ánimo, familia Messi”.
Jorge Messi había atravesado problemas de salud que se hicieron públicos durante el Mundial de 2026, cuando Lionel se emocionó hasta las lágrimas tras marcar un gol ante Argelia. La familia pidió entonces privacidad y confirmó que estaba bajo seguimiento médico. Tras el torneo, Lionel pasó tiempo junto a su padre antes de regresar a Estados Unidos.
El fallecimiento de Jorge cierra un capítulo esencial en la historia del mejor jugador de la historia. No solo fue el padre que lo impulsó desde los potreros hasta la cima del mundo; fue el hombre que siempre estuvo detrás, en silencio, con rigor y afecto. Mientras Lionel Messi procesa la pérdida más personal de su vida, el fútbol entero se detiene un instante para abrazarlo y recordar que detrás del genio siempre hubo un padre que creyó en él desde el primer día.

