Migrante colombo-venezolano preso en El Salvador no tiene vínculos con pandillas, afirma su esposa

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By Isabel Gutierrez

Desde San Antonio del Táchira, en la frontera entre Venezuela y Colombia, Deicy Aldana exige justicia. Su esposo, Andrés Guillermo Morales, fue deportado desde Estados Unidos y está detenido en una prisión de alta seguridad en El Salvador. Según ella, no hay motivo alguno para su encarcelamiento.

Morales, de 26 años y con doble nacionalidad colombo-venezolana, no tiene antecedentes penales. Tampoco tiene vínculos con pandillas, dice su esposa. A pesar de eso, fue arrestado por agentes migratorios en febrero durante una redada en Denver. En ese momento, tenía permiso legal para trabajar en EE.UU., como parte de su solicitud de asilo.

Las autoridades lo expulsaron del país bajo una orden firmada de deportación. En principio, iba a ser enviado a Colombia. Sin embargo, terminó en El Salvador tras un supuesto cambio en el destino de su traslado. Deicy asegura que su esposo firmó documentos bajo presión.

Mientras tanto, la administración del expresidente Donald Trump debe responder antes del 25 de marzo a un tribunal federal. El juez James Boasberg evalúa si las expulsiones violaron una orden judicial previa que bloqueaba temporalmente esas deportaciones. Trump había justificado la medida utilizando la Ley de Extranjeros Enemigos de 1798. Afirmó que buscaba deportar presuntos miembros del Tren de Aragua, en acuerdo con el gobierno de Nayib Bukele.

Sin embargo, Deicy sostiene que su esposo es inocente. Presentó documentos que prueban su historial limpio en Colombia. Reuters confirmó la autenticidad de esos registros. “Él no es un criminal. Siempre fue un hombre trabajador. Nunca tuvo problemas ni en Colombia ni en Venezuela”, aseguró.

Muchos de los deportados fueron señalados por sus tatuajes. En el caso de Morales, lleva los nombres de sus padres, un reloj, una estrella y una cita bíblica. Nada relacionado con pandillas, según su esposa. Aun así, autoridades de ICE habrían usado eso como argumento para detenerlo.

Deicy, quien regresó a Venezuela con sus dos hijas pequeñas, se muestra angustiada. “No es justo lo que están haciendo con él y con otros venezolanos. Solo por haber nacido allí, los tratan como delincuentes”, dijo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia le aseguró que está al tanto del caso. No obstante, aún no ha dado declaraciones públicas. ICE tampoco respondió a las solicitudes de información sobre Morales.

“Haré todo lo posible para sacarlo de ahí. Tengo cómo demostrar que no es un criminal”, concluyó.

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