Cártel de Jalisco engaña a jóvenes con empleos falsos y ejecuta a quienes se niegan a unirse

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By Isabel Gutierrez

Lo que parecía una oportunidad de trabajo para muchos jóvenes mexicanos terminó siendo una trampa mortal. El Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las organizaciones criminales más poderosas del país, está utilizando ofertas laborales falsas en redes sociales para reclutar personas a la fuerza. Quienes se resisten, son torturados o asesinados. Una investigación reciente reactivada por las autoridades reveló cómo operan estos mecanismos de coacción en un rancho del occidente de México, con la complicidad de funcionarios locales.

La maquinaria de reclutamiento forzado del CJNG

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por Nemesio Rubén “El Mencho” Oseguera Cervantes —por quien EE.UU. ofrece una recompensa de 15 millones de dólares—, ha creado un sistema violento y eficiente para expandir sus filas. Aunque muchos se suman por voluntad propia, atraídos por promesas de poder y dinero fácil, otros no tienen elección.

Para estos últimos, el camino inicia con una mentira. A través de redes sociales, el grupo publica más de 60 páginas con vacantes falsas. Ofrecen puestos como vigilantes, con sueldos de hasta 600 dólares semanales. Esta cifra supera, con creces, la media nacional.

Una vez que los aspirantes llegan al punto de encuentro, son secuestrados. Luego, son llevados a ranchos clandestinos, como el descubierto en septiembre de 2024. Allí reciben entrenamiento con armas y preparación física durante un mes.

Según el testimonio de un sobreviviente, algunos fueron recogidos en terminales de autobuses. Pensaban que iban a entrevistas laborales. Sin embargo, terminaron atrapados en un campo de adiestramiento forzado. Quienes intentaban escapar o se negaban a colaborar, eran golpeados, torturados y asesinados.

Recientemente, las autoridades detuvieron a José Gregorio Lastra. Él es señalado como jefe de reclutamiento del cártel. Aun así, su captura no ha debilitado la estructura de la organización.

El CJNG opera bajo un esquema vertical. “El Mencho” está en la cima. Por debajo, mandos regionales se encargan de la producción y distribución de drogas. Actualmente, el grupo tiene presencia en al menos 21 estados de México. Algunos analistas afirman que ya domina hasta 25. También opera en más de 100 países, según la DEA.

Su modelo de expansión se basa en alianzas con otros grupos criminales. Así, el CJNG entra a nuevas regiones bajo una lógica de franquicia. Este sistema ya se detectó en estados como Aguascalientes y ciudades clave como Tijuana.

Además, su estrategia incluye la infiltración de cuerpos de seguridad. El caso del rancho lo evidencia. Tras meses de inacción oficial, familiares de desaparecidos acudieron al lugar en marzo. Allí encontraron ropa y restos óseos. La presión pública obligó a reactivar la investigación. Hasta ahora, tres policías municipales han sido detenidos.

Para el investigador Carlos Flores, del CIESAS, el éxito del cártel también está ligado a su brutalidad. Su estilo de guerra irregular le permitió tomar territorios del debilitado Cártel de Sinaloa. Este último sufre divisiones tras la caída de figuras como Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.

El poder simbólico del CJNG también se hace sentir. Durante un festival regional, se proyectaron imágenes de “El Mencho” mientras sonaba música en vivo. Algunos asistentes aplaudieron. El hecho generó repudio del gobierno de Claudia Sheinbaum y de las autoridades de Jalisco. Sin embargo, no fue una excepción. Estas demostraciones de apoyo en eventos públicos se han vuelto comunes.