SpaceX y xAI, ambas controladas por Elon Musk, mantienen conversaciones para una posible fusión antes de una salida a bolsa prevista para este año, según informaron a Reuters una fuente con conocimiento directo del asunto y documentos corporativos recientes.
La operación permitiría agrupar bajo una misma estructura los cohetes de SpaceX, la red satelital Starlink, la plataforma social X y el chatbot de inteligencia artificial Grok. De concretarse, el movimiento daría un nuevo impulso a los planes de Musk para desarrollar centros de datos en el espacio, en medio de una carrera cada vez más intensa por el liderazgo en inteligencia artificial frente a gigantes tecnológicos como Google, Meta y OpenAI.
Reuters no pudo determinar los términos económicos del posible acuerdo, su justificación principal ni el calendario previsto. Tampoco hubo respuesta inmediata de Musk, SpaceX o xAI a las solicitudes de comentarios.
Según la fuente consultada, el esquema bajo análisis contempla un intercambio de acciones, en el que los títulos de xAI serían canjeados por participaciones en SpaceX. Para facilitar la operación, se crearon recientemente dos entidades legales en el estado de Nevada. Registros corporativos muestran que una de ellas, una sociedad de responsabilidad limitada, tiene como administradores a SpaceX y a su director financiero, Bret Johnsen, mientras que la otra figura con Johnsen como único directivo. Los documentos no detallan el propósito específico de estas entidades.
La persona familiarizada con las conversaciones señaló además que algunos ejecutivos de xAI podrían optar por recibir efectivo en lugar de acciones de SpaceX. No obstante, advirtió que no se ha firmado ningún acuerdo definitivo y que la estructura de la operación sigue siendo flexible.
SpaceX es actualmente la empresa privada más valiosa del mundo, con una valoración reciente cercana a los 800.000 millones de dólares tras una venta interna de acciones. xAI, por su parte, fue valorada en unos 230.000 millones de dólares en noviembre, según informó The Wall Street Journal. Reuters y otros medios han reportado previamente que SpaceX prepara una oferta pública inicial que podría situar su valoración por encima del billón de dólares.
Centros de datos en el espacio
A través de xAI, Musk está desarrollando en Memphis, Tennessee, un superordenador de gran escala para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, conocido como Colossus. El año pasado, SpaceX acordó invertir 2.000 millones de dólares en xAI como parte de una ronda de financiación de capital por 5.000 millones, según informó entonces The Wall Street Journal.
Durante su participación reciente en el Foro Económico Mundial de Davos, Musk afirmó que “el lugar de menor costo para instalar inteligencia artificial será el espacio”, una afirmación que, según dijo, podría hacerse realidad en un plazo de dos a tres años. La idea es utilizar energía solar para reducir los costos asociados al procesamiento y entrenamiento de modelos de IA.
Otras compañías también exploran este terreno. Blue Origin, de Jeff Bezos, anunció el desarrollo de una red satelital de alta capacidad, mientras que Google investiga centros de datos espaciales a través de su proyecto Suncatcher. Sin embargo, analistas advierten que el modelo implica riesgos elevados, tanto por los costos de adaptación tecnológica como por la rápida evolución —y volatilidad— de las inversiones en IA.
Integrar xAI dentro de SpaceX también podría fortalecer la posición del grupo en la obtención de contratos de defensa en Estados Unidos. El Departamento de Defensa ha acelerado la adopción de inteligencia artificial en sus redes militares, y este mes el secretario de Defensa, Pete Hegseth, visitó las instalaciones de Starbase, en Texas. Allí señaló que Grok y otras herramientas de xAI se integrarán en sistemas militares como parte de una estrategia para agilizar la toma de decisiones.
xAI mantiene un contrato de hasta 200 millones de dólares con el Pentágono para suministrar productos basados en Grok. Al mismo tiempo, Starlink y su versión de seguridad nacional, Starshield, ya dependen de sistemas de IA para maniobras automatizadas de satélites y tareas de vigilancia.
No sería la primera fusión impulsada por Musk
Esta no sería la primera vez que Musk integra empresas bajo su control. En 2025, la red social X fue absorbida por xAI mediante un intercambio de acciones, lo que permitió a la startup acceder a grandes volúmenes de datos y a una plataforma de distribución global. Antes de eso, en 2016, Musk utilizó acciones de Tesla para adquirir SolarCity, su empresa de energía solar.
A comienzos de este mes, xAI recaudó 20.000 millones de dólares en una ronda de financiación Serie E, superando su objetivo inicial de 15.000 millones. Tesla, por su parte, anunció recientemente una inversión adicional de unos 2.000 millones de dólares en la compañía de inteligencia artificial.
Fundada en 2002, SpaceX transformó la industria aeroespacial con el desarrollo de cohetes reutilizables Falcon, clave para el despliegue de Starlink, una red de banda ancha satelital que ya cuenta con miles de satélites en órbita. La empresa ha avanzado en la preparación de una eventual salida a bolsa que podría concretarse este mismo año.

